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ABDULAZIZ KAMILOV: LA LUCHA CONTRA LA PANDEMIA Y LA SOLUCIÓN DE OTROS PROBLEMAS COMUNES REQUIEREN COORDINACIÓN, SOLIDARIDAD Y ESFUERZOS CONJUNTOS

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El Ministro de Asuntos Exteriores de la República de Uzbekistán Abdulaziz Kamilov dio una entrevista a los medios de comunicación del país.

En estos momentos, la influencia de la crisis de la pandemia global en la política de los Estados sigue siendo el tema principal de debates políticos en los círculos mundiales y a nivel nacional. Muchos expertos dicen que los recursos y la capacidad de los países para la recuperación, el mantenimiento del ritmo de desarrollo y el nivel anterior de relaciones interestatales anterior a la crisis son significativamente limitados. ¿Está de acuerdo con esta opinión?

- La pandemia de coronavirus como fenómeno global con un impacto a gran escala y obviamente duradero, que no terminará en un día, ya ha producido cambios significativos en los procesos del mundo moderno en todas las esferas: en la política, la economía, la cultura, la ecología, el desarrollo humano. La crisis sanitaria de muchos países ha agravado los problemas económicos preexistentes y la desigualdad social y de género, y ha aumentado los efectos negativos de los desastres naturales, a los que ahora se enfrentan muchas regiones. La crisis también obligó a los Estados a cambiar las direcciones su desarollo socioeconómico y las prioridades de su actividad internacional. En estas condiciones se está cambiando también el modo de vida de la humanidad.

Por eso, hablando del mundo que se está cambiando en rápida evolución, hay que tener en cuenta no solo su “dimensión de la pandemia”, sino a todo un nuevo conjunto de fenómenos interrelacionados. Afectan a la vida interna de los países, la política internacional, la economía mundial, las relaciones económicas mundiales, así como a la información global y las relaciones tecnológicas y sociohumanitarias. En general, estamos hablando del sistema cualitativamente nuevo de relaciones internacionales que está emergiendo, tal vez, un orden mundial fundamentalmente nuevo.

Estas relaciones se forman no sólo en el proceso de analizar la política y la economía, sino también los valores del orden mundo actual. Esto se puede observar, por ejemplo, en las crecientes manifestaciones del llamado egocentrismo nacional de determinados Estados - el deseo de muchos gobiernos de garantizar, sobre todo, los intereses de sus propios países o incluso de determinados círculos políticos.

Se está aumentando la desigualdad entre los Estados que ya tenían diferencias considerables en cuanto al desarrollo socioeconómico, científico, tecnológico y humano. Se están endureciendo los conflictos entre los distintos Estados, que se convierten en unas etapas más agudas de las guerras de información, tecnológicas y de sanciones, y estamos observando a alarmantes estallidos de violencia y crisis militares en diversas regiones del mundo.

Desgraciadamente, todo esto está pasando en el contexto de las tensiones sistemáticas entre las principales potencias mundiales. Debido a la pandemia, que afectó a todos los Estados, esas tensiones son las que más negativamente pueden afectar a la solución de los problemas mundiales, incluida la lucha contra la pobreza, el hambre, las enfermedades peligrosas y las consecuencias del cambio climático. Junto con el impacto directo de COVID-19 en forma de cierres de fronteras, zonas de cuarentena, interrupciones del suministro y otros, los desequilibrios políticos internacionales entre los diversos "actores" mundiales conducen a la interrupción de las cadenas mundiales de suministro, la libertad de comercio, el debilitamiento de las corrientes de inversión y los vínculos económicos.

Es muy probable que “las reglas del juego” en el escenario mundial se endurezcan. Sólo podemos esperar que las manifestaciones de egoísmo político en las relaciones interestatales den paso a una conciencia razonable entre todos los líderes mundiales de que la lucha contra la pandemia y otros problemas comunes requieren coordinación, solidaridad y esfuerzos conjuntos.

En esta relación adquiere especial importancia el Discurso del Presidente de Uzbekistán Shavkat Mirziyoyev en la 75ª sesión de la Asamblea General de la ONU y su iniciativa de elaborar, bajo los auspicios de las Naciones Unidas, un código internacional sobre los compromisos voluntarios de los Estados durante la pandemia. Este documento debe reflejar las obligaciones de cada Estado con sus ciudadanos y socios internacionales.

Quiero destacar que nuestro Jefe de Estado se mantiene en contacto permanenete con los líderes de los países asociados, los líderes mundiales para abordar oportunamente las cuestiones emergentes de la cooperación política y económica, para construir una cooperación sistemática en la superación de la pandemia.

Supongo que en estas nuevas condiciones el Ministerio de Asuntos Exteriores y las misiones diplomáticas de Uzbekistán deberían profundizarse en la esencia de los cambios que se están produciendo en la esfera internacional y tenerlos en cuenta en sus actividades.

En este sentido, la política exterior de Uzbekistán debe ser rigurosamente estudiada, pragmática y proactiva.

A este respecto, está creciendo la importancia práctica de la labor de análisis de información y de previsión. Para ello, estamos tomando las medidas necesarias, organizando un trabajo sistemático para estudiar la experiencia extranjera en la lucha contra los fenómenos de crisis en el campo de la salud y la economía, analizando constantemente la evolución de la situación epidemiológica en el mundo. El Ministerio de Asuntos Exteriores, junto con otras instituciones, está realizando el estudio de los principales problemas de la política y la economía mundiales, elaborando las propuestas para ampliar la cooperación bilateral y multilateral con los asociados en las condiciones actuales, las cuestiones de la atracción de inversión extranjera, el apoyo a la exportación nacional, el restablecimiento de la industria turística y otros problemas actuales.

- Significa esto que, igual que el año pasado, se están realizando activamente las actividades internacionales. Sin embargo, ¿es posible considerar que algunos de los planes siguen sin cumplirse debido a la compleja situación de la pandemia en el mundo?

El número de reuniones, sin duda, ha desminuido, algunas de las cuales se han aplazado. Quiero subrayar que no se han cancelado, sino se han aplazado para fechas específicas en los próximos meses. Al mismo tiempo, el trabajo de política exterior con nuestros socios no se ha interrumpido, continúa de forma bastante intensa.

Por ejemplo, en el marco de la presidencia de la República de Uzbekistán en la Comunidad de Estados Independientes en 2020, en vez de cancelar muchos eventos programados, nosotros los hemos organizado con éxito, algunos presencialmente, cumpliendo las normas de seguridad epidemiológica, y otras en formato telemático. En total, en el marco de la CEI y a nivel bilateral con los Estados-miembros de la Comunidad, este año se han realizado más de 200 diferentes actos.

Hace poco, en formato telemático, se celebró la Tercera sesión de los ministros de relaciones exteriores de los cinco países de Asia Central y Rusia.

Se mantienen también activamente los contactos de política exterior y las relaciones económicas exteriores en otras direcciones prioritarias.

El 27 de mayo fue organizada una reunión trilateral de los ministros de relaciones exteriores de “Uzbekistán-Afganistán-Estados Unidos” y se celebró una serie de las reuniones de trabajo sobre las cuestiones de apoyo al desarrollo económico y el restablecimiento de la estabilidad en Afganistán. El 30 de junio se celebró una reunión ministerial de los cinco países de Asia Central y Estados Unidos (С5+1), y también las visitas económicas y negociaciones con las delegaciones estadounidenses a nivel bilateral.

Este año Uzbekistán ha participado activamente en la organización de otros foros regionales multilaterales, en los que el tema principal fue el fortalecimiento de la cooperación internacional y el intercambio de experiencias en la lucha contra COVID-19. Nos referimos a las videoconferencias ministeriales "Un cinturón, un camino", "Asia Central- China", Diálogo "Japón + Asia Central".

Se ha celebrado el primer período de sesiones del Comité uzbeko-indio de coordinación y promoción de la ejecución práctica de proyectos bilaterales, formado a raíz de los contactos al más alto nivel entre Uzbekistán e India.

Se están desarrollando las negociaciones con Pakistán sobre el desarrollo ulterior de la cooperación en el ámbito de comercio, economía e inversión, incluida la adhesión de Uzbekistán al Acuerdo Cuatripartito sobre el tránsito de mercancías (República Popular China, Kazajstán, Kirguistán y Pakistán).

Hemos conseguido mantener la dinámica positiva con los países de Europa, así como en las relaciones con nuestros otros asociados tradicionales. La crisis de la pandemia no pudo impedir que se intensificara constantemente el diálogo de alto nivel con la Unión Europea para profundizar en una asociación mutuamente beneficiosa en diferentes ámbitos. Seguimos manteniendo las negociaciones relacionadas con el proyecto del Acuerdo de Colaboración y Cooperación Reforzadas entre Uzbekistán y la Unión Europea, que comenzaron el año pasado. Actualmente estamos preparándonos para la séptima ronda.

La Unión Europea apoya las medidas adoptadas por Uzbekistán para la adhesión a la Organización Mundial de Comercio y obtener las condiciones de país beneficiario del Sistema Generalizado de Preferencias (GSP) de la UE.

En condiciones del impacto negativo de COVID-19 у la economía mundial, incluida europea, nuestros socios en Europa han asignado a Uzbekistán más de 30 millones de euros para abordar las consecuencias de la pandemia. Noruega, Finlandia y la UE han hecho una contribución financiera al fondo fiduciario de múltiples socios para la seguridad humana de la región del Mar de Aral.

Una de las esferas dinámicas de la cooperación de política exterior de Uzbekistán sigue siendo la interacción con los Estados del Oriente Medio y el Golfo Pérsico. Nuestros enfoques de muchas cuestiones internacionales apremiantes están muy próximos, principalmente en cuanto a garantizar el desarrollo sostenible en el mundo musulmán y promover las ideas del Islam ilustrado y la tolerancia.

Se mantiene contacto permanente y se celebran consultas políticas al nivel más alto con la administración de los Estados de Oriente Medio. Como señal de solidaridad y unidad ante el reto del coronavirus, los Emiratos Árabes Unidos han prestado a Uzbekistán asistencia médica en forma de equipos respiratorios para ventilación mecánica, concentradores de oxígeno, laboratorios de PCR y otros equipos médicos.

La confirmación de que la realización de nuestros planes continúa a pesar de la crisis global es la elección de Uzbekistán como Miembro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU para 2021-2023. En las elecciones, la República de Uzbekistán recibió un apoyo internacional y el mayor número de votos entre los candidatos de la región de Asia. Sin duda, esto se ha visto facilitado por el compromiso de los dirigentes de nuestro país de continuar las reformas democráticas y del mercado, de contribuir a la promoción de los derechos e intereses humanos.

- Uzbekistán está aplicando una política regional activa que atrae la atención de la comunidad mundial. En particular, por iniciativa del Presidente de Uzbekistán Shavkat Mirziyoyev se ha creado un formato de reuniones consultativas de los líderes de Estados de Asia Central y ya se celebraron dos cumbres, una de ellas en Tashkent en 2019. ¿Cómo está la situación con la siguiente cumbre a nivel alto, cuya celebración estaba prevista en Kirguistán?

- Las reuniones consultivas de los Estados de Asia Central, así como estaba acordado desde el principio, tienen que celebrarse con la participación personal de los Jefes de Estado de la región. Un factor importante para la eficacia de nuestras cumbres son las reuniones personales de los Presidentes, durante las cuales examinan toda la gama de interacción de los países de Asia Central para abordar cuestiones apremiantes y ampliar la cooperación regional.

Lamentablemente, debido a las circunstancias relacionadas con el coronavirus y la incertidumbre de cuánto tiempo durará la pandemia, es poco probable que se celebre otra tercera cumbre antes de finales de este año.


Esto no significa que los países de la región “frenaron el movimiento” en su camino previsto de aumentar y profundizar la cooperación regional. Para los cinco Estados de Asia Central la cooperación multilateral tiene gran importancia como factor de creación de nuevas oportunidades y beneficios para aumentar los vínculos comerciales, atraer corrientes de inversión e integrar a los países de la región en las cadenas mundiales de suministro. En el marco de las reuniones anteriores, los líderes de los países de Asia Central acordaron elaborar enfoques conjuntos para abordar las cuestiones de la expansión del comercio regional, el potencial energético, la formación de corredores de transporte prometedores y otras cuestiones de interés común. El fortalecimiento de la cooperación en Asia Central sigue siendo clave para garantizar el desarrollo sostenible y la seguridad de nuestra región.

Un ejemplo notable de un enfoque consolidado de estas cuestiones es la reciente "Declaración conjunta de los Jefes de Estado de Kazajstán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán sobre los acontecimientos en Kirguistán", en la que se confirmó una vez más que "el bienestar de Kirguistán es un factor importante para la seguridad regional y el desarrollo sostenible en toda Asia Central". Los jefes de los Estados de la región subrayaron: “Seguiendo el camino de un mayor fortalecimiento de la solidaridad de Asia Central, nosotros siempre apoyaremos al pueblo de Kirguistán en su búsqueda de unidad, desarrollo independiente pacífico y prosperidad".

En esta relación, basándose en los intereses regionales comunes, Turkmenistán ha propuesto celebrar el año que viene la Cumbre consultiva de los jefes de Estado de la región en Turkmenistán. Al mismo tiempo se propuso incluir en el programa de la Cumbre varios acontecimientos económicos y culturales importantes.

Nosotros, como copresidente del Consejo Consultivo, apoyamos plenamente la propuesta de Turkmenistán y esperamos celebrar la próxima Cumbre Consultiva de Asia Central con un programa amplio. Después de la cumbre en Turkmenistán, podríamos volver a considerar la invitación de nuestros amigos kirguises para organizar la Reunión Consultiva en Bishkek.

En esta relación podemos hacer las principales conclusiones.

En primer lugar, hay que aprender a trabajar en condiciones políticas, económicas y epidemiológicas duras para soportar este fenómeno totalmente peligroso, llamado el COVID-19.

Sin embargo, no me gustaría terminar nuestra conversación en un tono pesimista. Hoy en día, el progreso tecnológico y los conocimientos científicos, se desarrollan muy rápidamente y de forma dinámica. Precisamente la medicina es una de las esferas más intelectuales. Actualmente los esfuerzos de las mejores mentes se han puesto en la lucha contra la pandemia, los principales centros de investigación están trabajando duro y se han asignado importantes recursos en varias regiones del mundo. Esperemos que en un futuro próximo sea posible encontrar una respuesta adecuada a este desafío y proteger de manera fiable a la humanidad de pruebas tan severas.

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